Conversando con Kelly Flores, integrante del equipo de Verde Azul

abril 13, 2020 11:46 am

Bien sabemos que la situación que vivimos actualmente es algo que nadie hubiera podido predecir hace unos meses. Todas las personas hemos tenido que adaptarnos, con mayor o menor facilidad, a la pandemia global del Covid-19, a las medidas de distanciamiento social necesarias para suavizar la famosa curva de contagio del virus. 

Desde Verde Azul decidimos desde los primeros signos alarmantes en el país no asistir diariamente a nuestra oficina y trabajar en cambio por la vía del teletrabajo. Nos sentimos afortunades por poder mantener el equipo unido y activo pese a la paralización de múltiples procesos, puesto que somos conscientes que no todes les trabajadores tienen acceso a dicha vía o incluso no tienen trabajos formales que garanticen su seguridad física y económica durante los horarios laborales.

Por eso, hoy queríamos conversar con una integrante de nuestro equipo, Kelly Flores, encargada del aseo de nuestra oficina desde hace más de dos años. Queremos generar una instancia en la que nos hable de su experiencia durante todo este mes, su relato nos hace mucho sentido en los tiempos actuales en los que nos encontramos.

Buen día Kelly. En primer lugar me gustaría que se presentase a sí misma: cómo se describiría, dónde vive, qué le gusta hacer en su tiempo libre, etc.

Mi nombre es Kelly Flores Chaves y vivo en la comuna de Quilicura. Soy una madre de familia, tengo tres hijos. Los pocos ratos libres que tengo me gusta jugar con mis hijos, ayudarles en sus quehaceres de la escuela y leer un poco. No tengo muchos ratos libres por el trabajo, pero lo que tengo lo aprovecho con mi familia.

¿Por qué no tiene mucho tiempo libre, como me cuenta ahora? ¿Cómo es su trabajo? Y, ¿cuál ha sido su relación con Verde Azul?

No tengo mucho tiempo libre por un tema de trabajo, yo trabajo mucho. Tanto en una casa particular, en una oficia haciendo aseo, y también en casa, hago muchas cosas para poder venderlas y tener así un poco más de dinero, ya que en casa lamentablemente mi pareja no tiene un trabajo estable, entonces yo tengo que ayudar casi en el 80% en casa en el tema del dinero.

Yo trabajo en la empresa Verde Azul donde hago aseo en las mañanas, y también trabajo en una casa particular como nana. Me siento bien en mi trabajo, es muy acogedor, la gente que trabaja allí es muy amorosa. De hecho ya llevo bastante tiempo trabajando allí, dos años ya.

Verde Azul para mí no es solamente mi fuente de trabajo, sino que también me ha dado estabilidad emocional.

Me cuenta que tiene el 80%  de responsabilidad en la casa ganando dinero, ¿también se encarga del trabajo doméstico, el de dentro de la casa? ¿O le ayudan sus hijos y su pareja? ¿Cómo equilibra el trabajo que hace fuera o las cositas que hace en la casa para vender fuera; y el trabajo de la casa?

Le voy a explicar mis días y una semana de mi vida cotidiana para que usted me entienda. Yo me levanto todos los días a las cinco de la mañana, tengo que dejar listo el almuerzo cocinado para que coman mis hijos. Dos días a la semana salgo de la casa a las seis de la mañana para llegar a la oficina, para que los trabajadores encuentren limpia la oficina cuando lleguen. Los demás días salgo a las siete porque entro a las nueve, y el trabajo es hasta las cuatro. Llego a la casa sobre las cinco y media, y a partir de ahí ayudo a mis hijos con los temas pendientes que tengan de la escuela. Eso me demorará hasta las ocho de la noche, que yo ya les tengo que dar la cena, bañarlos y echarlos a dormir. Cuando ya duermen, yo empiezo con mis cosas: hago cosas de bisutería, tejido, de costura… Algunas cosas son a pedido, y otras las vendo por internet, productos de catálogo.

En las cosas de casa, como los niños están en la escuela y mi hija en la universidad, tengo que pagársela ya que mi pareja en lo único que él me ayuda es en pagar el arriendo de la casa, por lo que yo pago la universidad, los gastos primordiales que son el agua, la luz, el gas, la comida, la medicina, la ropa de los niños, todo lo que es primordial para ellos.

Los sábados y domingos, que realmente no tengo mucho tiempo, me dedico a hacer limpieza profunda a la casa, y también voy a una panadería a ayudar a hacer pan para tener un dinero extra; a veces la señora no me paga con dinero sino con cosas de comer para mis hijos.

Las cosas que yo hago para vender, generalmente las hago cuando mis hijos están durmiendo y me quedo hasta la una o dos de la mañana haciéndolas porque necesito hacerlas.

Realmente mi pareja se va al trabajo y no tiene mucho tiempo para ayudar en casa; y lamentablemente lo que gana es muy poco, tiene muchas horas de trabajo. Mi hija estudia en la universidad y mis hijos son chicos y su vida es estudiar y jugar. Mi hija me ayuda a cuidarles, los recoge de la escuela, me lleva a la niña que estudia en el turno de tarde, y me ayuda un poco en casa, es un gran apoyo para mí. El niño que tiene 9 años tiene sus obligaciones, sabe que tiene que tener sus cosas ordenadas, y ayudar un poquito en casa en lo que pueda: alimentando a las mascotas, cambiando el agua de las tortugas, cosas así.

Ahora quería cambiar el tema a lo que está pasando hoy en día, con el Corona Virus. ¿Cómo lo están viviendo en la casa? ¿Qué se siente en la comuna de Quilicura? ¿Cómo lo ha vivido usted a nivel de trabajo? ¿En todos sus diferentes trabajos ha podido hacer la cuarentena para estar sana y segura? ¿O ha vivido cosas diferentes según cada tipo de pega?

Con respecto al Corona Virus, al principio yo no le había tomado la importancia que se merecía. Como no tengo tiempo, no suelo ver tele ni noticias – por los niños generalmente –. Mi jefa particular y en el trabajo de Verde Azul también, me dijeron que hiciera mejor cuarentena total cuando aún no era obligatoria.

Desde que empecé a estar en casa me fui informando más, y con tanta información que he recibido respecto al tema, le he tomado miedo porque tengo un hijo asmático crónico y por tanto me he estado cuidando mucho de no salir a la calle (prácticamente 3 semanas encerrados en la casa, sólo comprando lo vital).

A pesar de que no he trabajado, en los dos trabajos me han pagado el sueldo normal, y estoy tranquila por ese lado, porque no me ha faltado ese sueldo fijo que yo tengo cada mes. En la panadería por ejemplo, el dueño me recoge y me deja en auto, no tengo contacto con la gente. Me he podido cuidar en extremo porque no quiero que le pase nada a mi hijo. Lamentablemente en las cosas que yo hago fuera de mi trabajo, no me ha ido bien estas tres semanas, porque yo creo que la gente se preocupa en comprar lo primordial, y ya no en vanidades.

En realidad, no lo he pasado mal porque desde que hubo el estallido social he ido también ahorrando un poquito, y este ahorrito me ha servido para comprar las cosas de la casa en cantidad para poder cuidarnos en la cuarentena y no salir a cada rato.

Aquí en Quilicura, yo he visto que la gente también se está cuidando, no he visto mucha gente en las calles, todo está más tranquilo.

Claro, usted ha sido previsora y además ha tenido la, llamémosle seguridad de que en dos pegas le asegurasen el sueldo, así que puede cuidar bien a su hijo. Quería preguntarle una cosa: desde su experiencia, y la que puedan tener amigas suyas, familiares, ¿cree que hay relación entre las facilidades y seguridades que deben ofrecer las empresas a sus equipos, y la serenidad con la que pueden las familias enfrentarse a las cuarentenas?

Es muy importante que cada empresa tenga la responsabilidad con su grupo laboral. Todas las empresas y las familias deberían siempre estar preparadas para casos como éste.

En lo personal, como a mí la empresa me paga un alto monto de impuestos cuando he tratado de postular a algún beneficio, como Mujer Trabajadora, al Bono Marzo, ahora a esto del Covid, no me lo han aceptado porque no es necesario para mí por este monto de impuestos internos, no pertenezco a ningún rango de vulnerabilidad, no he podido recibir ninguna ayuda del gobierno. Tampoco ha sido necesario, no puedo quejarme. Verde Azul a mí me ha apoyado y me ha dado la serenidad que corresponde para poder pasar bien esta situación generada por el virus.

Tengo amigas que trabajan en empresas y son otras experiencias. Mi comadre, por ejemplo, trabaja en una empresa de construcción en las minas, andamios o algo así, y trabaja en el área administrativa. En abril iba a recibir un bono de casi su sueldo completo, pero por el contexto del Covid-19 no les van a dar el bono y van a despedir gente, porque supuestamente la empresa no tiene para solventar todos esos sueldos. Como el trabajo está parado, la empresa no se hace cargo de sus trabajadores. Ella también me hablaba de esto, de que las empresas deberían tener una caja chica para poder solventar los sueldos ante emergencias como ésta.

Justo estaba viendo en la tele, que un doctor hablaba sobre el levantamiento de las cuarentenas en diferentes comunas y pedía consciencia por parte de la gente; que hagan una cuarentena voluntaria, que trabajen desde sus casas, por Internet. Pero yo pensé, ¿las nanas tenemos que trabajar desde casa también? Las personas más afectadas son la mano de obra, las nanas, los obreros: en ellos está cayendo todo esto. Una persona del área administrativa puede agarrar el computador y trabajar en casa, pero ¿dónde quedamos las personas que trabajamos con nuestras manos? No es culpa de nuestros empleadores, pero es un tema que se debería asegurar por la pandemia, que nos respalden, para no tener incertidumbre sobre si se cumplirá con los hogares. Las tiendas y los arrendadores siguen cobrando igual, no podemos no trabajar.

Sí, hace falta mucha, mucha ética para que no haya «clasismo” en los diferentes tipos de pega… Que igual que yo estoy acá haciéndole una entrevista porque puedo seguir trabajando y me van a pagar, usted también reciba sueldo porque aunque no pueda hacer el aseo sigue siendo parte del equipo. Porque la diferencia entre ambas es que yo tengo la «suerte», el «privilegio», lo que sea, de poder trabajar con mi computador.

Yo les digo a mis hijos que estudien. Si yo estoy pasando esto es porque no estudie, mi mamá me dijo que estudiase y me dio las facilidades. Pero no hice caso, me embaracé, tuve hijos… Como no tengo estudios tengo que trabajar de lo que sé hacer, pero no siempre se valora y se ayuda en situaciones así. Hay circunstancias que pasan y que no te dejan estudiar, no tienes el acceso: desde hogares con violencia, situaciones que te cambian los planes, falta de ingresos para poder estudiar…

Claro, pero al final, tengamos estudios o no, formamos parte de una estructura económica que debería valorar y visibilizar cada uno de los trabajos que realizamos, se puedan o no realizar ahora durante esta crisis. Porque si no se valora, si no se paga, como decía usted, ¿cómo pagaremos nuestros arriendos o la mercadería en las tiendas? Y si no pagamos, alguien de la cadena también pierde plata, y se produce el efecto dominó. Es importante que todas las personas nos sintamos seguras durante esta crisis y para las próximas que pudiesen venir; y que las instituciones y las empresas colaboren con esa seguridad

Intentando salir de estas cuestiones que asustan, me gustaría cerrar la entrevista con unas palabras que se le ocurran a usted. Pueden ser de esperanza, de calma, de lo que usted quiera.

Para finalizar, a mí me gustaría que toda la gente tenga la esperanza de que vamos a salir de esto. El mundo ya no va a ser como antes, va a ser mejor, porque gracias a esto mi familia y yo hemos aprendido a valorar la tierra, el hogar donde vivimos. Creo que mucha gente también, ahora que estamos viendo como hemos provocado esto, y vamos a esmerarnos en cuidar más nuestra casa, que es la Tierra, ya que tanto daño le hemos hecho.

Tengo esta esperanza porque yo soy una persona que ama mucho la tierra, y sufro con tanta contaminación, con el desorden de la gente y la basura, la inconsciencia que hay en no cuidar tu propia casa, de no contaminarla, de no hacerle daño. Yo hago cosas, pongo mi granito de arena, para que esta Tierra no se deteriore más de lo que ya está.

Por eso me gustaría que todo esto que está pasando, el estallido social, ahora el corona virus; haga que la gente le tome el peso al cambio de vida que necesitamos. Y para eso, aunque asusten las noticias, lo que está pasando en Ecuador, en Europa, tenemos que tener esperanza y voluntad de cambio.